La nación alemana conoció la taquigrafía -el arte de escribir a la velocidad del habla- bastante después que Inglaterra y Francia, pero puede decirse que es donde más importancia y difusión adquirió esta escritura. El autor de Reseña Histórica del Arte Taquigráfico (1889) -Juan Cornejo Carvajal- dice que aquella nación alcanzó el mayor desarrollo en cuanto a la taquigrafía, porque gran cantidad de sus sistemas se encuentran adaptados a una multitud de idiomas, han tenido y tienen numerosos adeptos, así mismo una impresionante divulgación de publicaciones, como también todas las asociaciones y sociedades que allí se encuentran.
La primera vez que se la practicó fue con motivo de la reproducción de los sermones de Lutero. Lo efectuaron Greutziger y Röhrer, se desconoce el sistema taquigráfico del cual se valieron.
La primera vez que se la practicó fue con motivo de la reproducción de los sermones de Lutero. Lo efectuaron Greutziger y Röhrer, se desconoce el sistema taquigráfico del cual se valieron.
Los iniciadores del movimiento taquigráfico en Alemania fueron Schwenter y Harsdörffer que desde los comienzos del siglo XVII publicaron sus primeros trabajos. Más tarde un librero de Jena, de nombre Bielcke en 1684 reprodujo el sistema inglés Shelton despertando para la época el entusiasmo por el estudio como la aplicación de este hermoso arte. En un principio se destacaron una gran cantidad de traducciones y arreglos de los sistemas ingleses, entre los cuales se encuentran: Aloys Ramsay (que tradujo el sistema Wit en 1681), Monsengeil (que tradujo el sistema Taylor en 1796), Gottlieb Horstig (1797), Augusto Leo (1797), J.C. Danzer (que adaptó el sistema Taylor en 1800, pero a su vez soñaba con un único sistema europeo), Reischl (1808), Berthold (que trabajó sobre las reformas de Monsengeil en 1819).
Un dato curioso es el del Dr. Thon, quien publica en 1825 Biometría y allí fundamentaba sobre el uso de la taquigrafía en pos del bienestar, porque según él servía tanto para la inteligencia como a la salud.
Hasta el año 1857 se destacan una cantidad impresionante de adaptaciones, pero ninguno de ellos logra cumplir con las expectativas que tenían depositados los alemanes para este arte, el cual debía de superar al de los demás países.
El sistema taquigráfico que alcanza el mayor desarrollo en Alemania como en el mundo, es, sin dudas el de Franz Xavier Gabelsberger (1834). Incluso antes de haber publicado sus sistema en 1834 era practicado por él como por algunos de sus discípulos.
Hasta el año 1857 se destacan una cantidad impresionante de adaptaciones, pero ninguno de ellos logra cumplir con las expectativas que tenían depositados los alemanes para este arte, el cual debía de superar al de los demás países.
El sistema taquigráfico que alcanza el mayor desarrollo en Alemania como en el mundo, es, sin dudas el de Franz Xavier Gabelsberger (1834). Incluso antes de haber publicado sus sistema en 1834 era practicado por él como por algunos de sus discípulos.
En la publicación de Krieg Cours de Stenographie Internacionale (1880), se encuentra la biografía de Gabelsberger: Franz Xavier Gabelsberger nació en Munich el 8 de Febrero de 1789. La muerte de su padre dejó prácticamente en la miseria a la familia, y Plinkhart, chantre en Haag, se interesó por el huérfano como si fuera su propio hijo. Luego fueron los hermanos Attel los que se encargaron de su educación, asistiendo primero a una escuela benedictina, luego a una escuela normal y por último al gimnasio de Munich. Poco antes de empezar la universidad en 1807 cayó enfermo y no pudo dar algunos exámenes de la escuela. Un año más tarde se vio obligado a ocuparse de su propia manutención. En 1809 obtuvo una plaza en la administración general de los establecimientos de beneficencia, y en 1823 llegó a desempeñar el cargo de secretario del Ministerio del Interior y más tarde el Ministerio de Hacienda Real. Se destaca que Gabelsberger estudió ciencias -por la época en que está escrita la biografía seguramente hace referencia a las ciencias naturales-, como también caligrafía y litografía. Con respecto a la invención de sus sistema, el propio Gabelsberger dice: “En 1817, cuando empezaba por iniciativa propia a interesarme por la publicación de una nueva Stenografía, no perseguía otro fin que el hacerme útil a los altos funcionarios públicos, abreviándoles su trabajo de manera que pudiesen con dicha clase de escritura, reproducir inmediatamente algunos fragmentos, y en ocasiones menos importantes anotar solamente las ideas principales a fin de poder hacer por mi mismo lo demás. Por entonces mi pensamiento no encontró algún eco: quince años pasaron antes de mi primera idea encontrase el hombre que había de ponerla en ejecución, el ministro Ludwig, príncipe de Oettingen-Wallerstein, quien desde luego comprendió la bondad de este sistema, así como su empleo práctico. No había abandonado enteramente esta idea, concebida provisoriamente, y que continuaba con agrado en mis pasatiempos, cuando la nueva Constitución Bávara del 26 de Mayo de 1818 se pudo en vigor, procediéndose a la convocatoria de los primeros Estados para el año 1819. Entonces comencé a pensar que quizás podría ser útil mi sistema, cultivado hasta allí sin objeto determinado, pues sabía por los periódicos que en Francia y en Inglaterra eran empleados los estenógrafos, para la reproducción de los debates de sus Cámaras. Desde entonces me dediqué seriamente a la práctica del sistema.”
El 15 de abril de 1829 la sección filosófica-filológica de la Academia de Ciencias de Baviera emitió dictamen sobre el sistema Gabelsberger. Los miembros de la academia dijeron lo siguiente: “la academia reconoce que el método tal como le ha sido cometido a su dictamen, admite en los detalles grandes mejoras; que el autor, lleno del más vivo celo y versado en este conocimiento, podrá fácilmente llevarlas a cabo con el tiempo, aprovechando los consejos de sus compañeros de profesión”. A consecuencia de este dictamen Gabelsberger desde el 28 de julio de 1829 por encargo del ministerio comenzó a enseñar sus sistema a seis persona y luego el número creció a nueve.
En 1834 publicó su obra Anleitung zur deutschen Redezeichenkunst (Indicaciones del Arte taquigráfico alemán o Tratado del arte de fijar la palabra) que consta de 560 páginas. Cuatro años después realizó nuevos perfeccionamientos gracias a sus estudios posteriores. Teniendo en cuenta estas mejoras decidió realizar la segunda edición de su obra pero desafortunadamente un ataque apoplético en plena calle puso fin a sus días, el 4 de enero de 1849. Cuatro días antes de su muerte sus seguidores formaron el Círculo Cultural de Munich para defender la unidad del sistema Gabelsberger. El mismo grupo también erigió un monumento en su tumba.
Con motivo de su fallecimiento fue honrado por la Cámara de Diputados de Alemania en sesión pública y el diputado Müller lo definió como “el hombre que inventó el arte de fijar las palabras”.
Con motivo de su fallecimiento fue honrado por la Cámara de Diputados de Alemania en sesión pública y el diputado Müller lo definió como “el hombre que inventó el arte de fijar las palabras”.
También la municipalidad de Munich honró a Gabelsberger. Dispuso que su sepulcro jamás fuera destituido y le dió su nombre a la calle en el que vivió hasta el fin de sus días. Con motivo del quincuagésimo aniversario -11 de agosto de 1869- sus alumnos erigieron un busto, y en el primer centenario -4 de febrero de 1889- fue erigida en uno de los paseos de Munich una imponente estatua.
Por otra parte en 1841, Enrique Guillermo Stolze -quien desde 1852 hasta su posterior muerte ocupó el cargo de presidente de la redacción taquigráfica de la Cámara de Diputados de Prusia- aprovechó el invento de Gablesberger junto con los de Monsengeil, Horstig, Danzer y Nowk para crear el suyo propio. A partir de allí el sistema Stolze compitió con el Gabelsberger. En 1867 el hijo de Enrique Guillermo Stolze, Francisco Stolze, en pos de la defensa de un sinnúmero de ataques al sistema de su padre, creó el nuevo sistema Stolze como la refundación del antiguo sistema. El sistema Stolze también fue adaptado a innumerables idiomas. Fernando Schrey, al fallecimiento de Stolze, pensando en la unidad del sistema, decide realizar algunos cambios y logra en 1896 crear una nueva escuela: Stolze-Schrey.
La gran mayoría de las obras taquigráficas que se publicaron en Alemania fueron basadas en el sistema Gabelsberger o el Stolze. Esto denota la importancia que tuvieron aquellos sistemas a lo largo de la historia de la taquigrafía en Alemania.
Cornejo Carvajal destaca en su obra la importancia y atención que le dedicaron los distintos gobiernos de aquel país para el progresivo desenvolvimiento del arte taquigráfico. Ya sea desde sus numerosas sociedades o asociaciones -como diríamos hoy en día-, como también en las casas de comercio -destinados al despacho de la correspondencia-, como también la policía alemana encontró una aplicación utilísima de este arte. Inclusive nos dice que existieron tarjetas postales que circulaban con caracteres taquigráficos. De la gran cantidad de Sociedades taquigráficas que existieron en Alemania, el autor hace mención especial del Real Instituto Taquigráfico de Dresde. Aquél fue fundado el 20 de enero de 1835 junto a su escuela de taquigrafía. El Real Instituto ofrecía dos publicaciones en sus principios, tituladas : “Diario literario” y “Diario de correspondencia”. Para 1889 -año que Cornejo Carvajal publica Reseña Histórica del Arte Taquigráfico- la biblioteca del instituto contaba con 11.000 volúmenes de libros que comprendían la literatura taquigráfica de todas las naciones.
En Leipzig en 1846 se fundó la primera Sociedad Taquigráfica. En Munich, los alumnos de Gabelsberger luego de su fallecimiento, el 8 de enero de 1849 fundaron una Sociedad central de taquigrafía. En 1861 se fundó otra Sociedad en Koenigsberg. Existieron hasta 460 establecimientos de enseñanza y propaganda de la taquigrafía. Hubo 17.680 alumnos y 16.356 socios en diversas asociaciones como establecimientos de enseñanza.
Porcel Lacuadra de Bordallo, Concepción en Ligeras nociones de historia de la taquigrafía (1954) nos dice que en Alemania se inventó el telegráfono (especie de gramófono) creado para recoger los discursos de los oradores. Se instalaron, de hecho, varios aparatos en la Cámara de Berlín con el propósito de sustituir a los taquígrafos. En 1923 se realizó el experimento y resultó para nada favorable, porque solamente se podía tomar los discursos pronunciados con lentitud.
En 1918 se creó un Comité con varios miembros de los sistemas más difundidos para establecer el sistema único. Se propusieron dos proyectos: el primero consistió en una simplificación del sistema Stolze-Scherey, y por otro la combinación de los sistemas Gabelsberger y Stolze-Scherey. Aprobado el proyecto fue impuesto oficialmente el conocimiento de la taquigrafía unificada para todos los funcionarios de la República, obligándoles a tenerla aprendida antes del 1 de octubre de 1925. Después de la caída del régimen nazi, se restableció la libertad de sistemas.
Gabelsberger tiene una estatua en sus ciudad natal, Munich, y más de 20 calles llevan su nombre. En Munich se celebró en 1890 el III Congreso Internacional de Estenografía. En Berlín en 1891 el IV Congreso Internacional, y en Darmstadt, en 1908 el IX Congreso Internacional.
Alfabeto Gabelsberger. Material sacado de Lacuadra de Bordallo, Concepción Porcel (1954). Ligeras nociones de historia de la taquigrafía. p. 15.
Telegráfono creado para recoger los discursos de los oradores.
Bibliografía:
- Cornejo Carvajal, Juan (1889). Reseña histórica del arte taquigráfico. Madrid, Impr. de F. Cao y D. de Val. Ubicación Biblioteca del Congreso de la Nación: B. Palant 20 http://consulta.bcn.gob.ar/bcn/catalogo.buscar?d=TA&q=P457688&lg=ES
- Lacuadra de Bordallo, Concepción Porcel (1954). Ligeras nociones de historia de la taquigrafía. 5ª ed. Madrid, Libr. y Casa Ed. Hernando. Ubicación Biblioteca del Congreo de la Nación: B. Palant B 27/5a http://consulta.bcn.gob.ar/bcn/catalogo.buscar?d=TA&q=P457733&lg=ES
- Lacuadra de Bordallo, Concepción Porcel (1954). Ligeras nociones de historia de la taquigrafía. 5ª ed. Madrid, Libr. y Casa Ed. Hernando. Ubicación Biblioteca del Congreo de la Nación: B. Palant B 27/5a http://consulta.bcn.gob.ar/bcn/catalogo.buscar?d=TA&q=P457733&lg=ES
- Gomez Alonso, Felipe y Velasco de Toledo, Julián (1944). Historia Universal de la taquigrafía. Pamplona, Ed. Gomez.


