Taquigrafía en Finlandia (Por Niklas Varisto, de Finlandia)


Taquigrafía en Finlandia
(Por Niklas Varisto, de Finlandia)




Algunos de los estudiosos de la taquigrafía, o de la historia de la taquigrafía, dicen que la misma en el caso de Finlandia va por dos caminos diferentes. Esta peculiar situación se debe a que allí coexisten dos idiomas oficiales, el finés y el sueco.
El hecho de que el sueco sea idioma oficial se ve íntimamente ligada a una situación histórica: Finlandia formó parte de Suecia desde 1150 hasta 1809.

Posteriormente Finlandia no se independizaría, sino que pasaría a formar parte de Rusia en 1809, al ganarle la guerra éste a Suecia. De esta manera, Finlandia se convertiría en un Gran Ducado autónomo bajo el gobierno Ruso hasta 1917, año de la revolución. La independencia llegaría justamente al estallar la Revolución Rusa, proletaria. Por tal motivo, en 2017 tuvieron lugar en Finlandia las celebraciones por los cien años de independencia.

Bajo el reinado ruso, aproximadamente el 15 por ciento de la población de Finlandia hablaba Sueco como su idioma madre. Por ejemplo, la propia administración del país tenía su normativa en sueco y muchos de los personajes más influyentes de aquella nación hablaban el Sueco como su primer o principal idioma.

Para principios del siglo XIX la sociedad finlandesa -recordemos que aún formaba parte de Suecia- se encontraba dividida en cuatro estamentos: la nobleza, el clero, la burguesía y el campesinado.

Podemos fechar el año 1863 como el nacimiento de la taquigrafía en aquel país. 

Cornejo Carvajal (1889) en su trabajo Reseña histórica del arte taquigráfico, incluye la historia de la taquigrafía de Finlandia en el apartado de Rusia y allí dice: “bajo epígrafe que comprende este párrafo, exponemos lo concerniente al desarrollo del Arte Taquigráfico en el gran ducado de Finlandia, que pertenece a Rusia, y que desde el año 1862, en que recibió Constitución separada a la nación de que forma parte, estableció un Asamblea Nacional, dedicando preferente atención taquigráfica”. -Publicación que se encuentra en el tesoro de la BCN-.

¿Qué sucedió? El Zar Alejandro II convocó a los Estados pertenecientes a conformar un Congreso (Dieta) y se decidió registrar de forma literal los debates. Para ese entonces Finlandia no contaba con una cultura parlamentaria, razón por la cual tampoco iba de haber taquígrafos. Inmediatamente, una delegación fue enviada a Alemania para aprender taquigrafía primero, y luego realizar una adaptación al finés.

Utilizando la publicación de Cornejo Carvajal (1889) podemos dar algunos apellidos que el autor comentó sobre los que participaron de la afamada expedición a Leipzig: Dalstrom, Margunoff y Swan.

Producto de aquel viaje, la delegación trajo consigo una adaptación del Sistema  alemán Gabelsberger, pero adaptada solamente al idioma sueco, porque la nobleza y la burguesía hablaban aquel idioma en su mayoría. Por otro lado, el clero y el campesinado hablaban el finlandés, por ello se realizó un concurso para la adaptación de un sistema en finlandés en 1870. Oficialmente participó sólo un tratadista, y resulta que su sistema es todavía aún utilizado en Finlandia. Se trata del sistema Nevanlinna -que también es una adaptación del Sistema Gabelsberger-.

La próxima Dieta se celebró en 1867. Por lo general, se solía convocar la misma cada tres o cinco años. Las reuniones se llevaron a cabo durante un período de aproximadamente seis meses. Como no había actividad parlamentaria permanente, era difícil reclutar taquígrafos con intervalos e interrupciones largas para las reuniones de la Cámara para los cuatro Estados y los respectivos idiomas. Cada Estado necesitaba de 4 a 6 taquígrafos, así como otros varios de mecanógrafos. La Asociación Finlandesa de Taquigrafía estuvo al cargo del reclutamiento de los taquígrafos.

En cuanto a la mujer, podemos decir que Finlandia siempre fue de vanguardia. Las mujeres tuvieron el derecho a votar en 1906. Y algunos años antes, en 1877/78, la Dieta de Finlandia tuvo a su primera taquígrafa parlamentaria: Hilma Aminoff.

Posteriormente, la Cámara o Dieta junto a los Estados fue reemplazado por un Parlamento Unicameral en 1906.

Finalmente, se estableció la creación del cuerpo de Taquígrafos con oficina propia, y la asociación taquigráfica ya no tuvo que salir a reclutar taquígrafos dado que eran empleados directa y permanentemente por dicho cuerpo.

La taquigrafía fue el método principal para compilar los registros hasta la década de 1950, año que se introdujeron las grabadoras al recinto. Los taquígrafos siguieron tomando sus notas en taquigrafía, pero las cintas de audio se utilizaron ampliamente. La oficina del cuerpo de taquígrafos no era muy grande y había menos de diez taquígrafos y aproximadamente la misma cantidad de mecanógrafos.

La Taquigrafía dejó de enseñarse en las escuelas después de la reforma escolar en los años 60 y 70 del siglo XX, y consecuencia de ello, la oferta de taquígrafos profesionales fue disminuyendo constantemente generando un impacto inevitable en la Taquigrafía parlamentaria. En la década de 1980 la principal forma de registro pasó a ser las grabaciones de audio y se vio al primer no taquígrafo trabajando en la oficina. Lamentablemente, la tendencia continuó, y después de los años 80 la mayoría de las personas reclutadas para el cumplimiento de la función ya no eran taquígrafos.

Ahora soy el único “reportero parlamentario” en Finlandia capaz de escribir taquigrafía, pero no la uso para el trabajo, dice Varisto. El proceso de trabajo ha cambiado completamente en comparación con “la era de la taquigrafía” -en referencia a cuando existía el cuerpo de taquígrafos tradicional-. Ahora, cuando nos sentamos en la sala plenaria, operamos una computadora. Nuestra labor principal es monitorear los sistemas de registro de voz, las mismas son la base de nuestro ritmo de trabajo y observar todo aquello que tenga lugar en la sala de sesiones. Tomamos notas de las interrupciones, pero las ingresamos en una computadora convencional, y no tomamos notas en taquigrafía con lápiz y papel. La dinámica del propio trabajo los imposibilita a servirse del arte de la escritura veloz. Por lo tanto, la rutina consiste en que dos “reporteros” se turnan sentados en la sala, monitoreando y observando lo que sucede. No participan en la elaboración de los informes, pero sus observaciones son utilizadas por aquellos que hacen los informes. Intentan observar cosas que no registran en las cintas de audio.

El trabajo en nuestra oficina todavía se basa en dos etapas: mecanógrafos y reporteros parlamentarios. Los mecanógrafos hacen un primer borrador basados en la grabación de audio y los reporteros parlamentarios escuchan la grabación, la comparan con el borrador y hacen correcciones antes de que se publique el diario. En “la era de la taquigrafía”, era al revés: los reporteros parlamentarios (taquígrafos) solían dictar a los mecanógrafos a partir de la lectura de sus estenogramas.

El reconocimiento de voz no se utiliza en el Parlamento de Finlandia. La estructura compleja y la pequeña población de lengua finlandesa hacen que sea un desafío tanto técnico como financiero usar el reconocimiento de voz en Finlandia. Asimismo, las máquinas de Taquigrafía o Estenotipia no se han utilizado ni se utilizan profesionalmente en Finlandia.

“Un sistema perdido hace mucho tiempo”

Anteriormente dijimos que Nevanlinna era el único sistema de estenografía en finés. Pero no es completamente cierto, dice Niklas Varisto. Sino que hubo otro, el de Wilhelm o Guillermo Fabritius, pero se retiró de la competencia en la década de 1870. Durante mucho tiempo, solo se conocía una parte del sistema, hasta que se encontró un "eslabón perdido" en forma de algunas notas no oficiales a principios de los 2000. Basados ​​en las notas, nuestra asociación pudo publicar el primer libro del sistema, 135 años después de su creación, relata el hoy reportero parlamentario finés.
Mencionamos que Finlandia tiene dos idiomas oficiales. Niklas Varisto pertenece a la minoría de habla sueca, que ahora es alrededor del 5 por ciento de la población. El sistema sueco de Melin se utilizó en cierta medida en Finlandia occidental, pero no superó a la adaptación de Gabelsberger en Finlandia, aunque Melin ha sido muy dominante en Suecia. Varisto utiliza el sistema Melin para el sueco y el Nevanlinna para finés, y al respecto dice “porque siento que ninguno de los dos funciona muy bien para el otro idioma. El finés y el sueco son idiomas muy diferentes, lo que facilita el uso de dos sistemas diferentes.”

“Competidores rápidos y exitosos”

La Finnish Shorthand Association (Asociación finlandesa de taquigrafía) se fundó en 1872 y aún edita una revista de Taquigrafía, que se llama  “Pikakirjoituslehti”, que publica 4 números al año. Desafortunadamente, debido a que en la actualidad muy pocas personas sienten que tienen tiempo para aprender taquigrafía, actualmente hay menos de 100 miembros en la Asociación.
A pesar de todo esto, los taquígrafos finlandeses han sido activos y exitosos en competiciones internacionales en los últimos 50 a 60 años. Veikko Sorsa y Jari Niittuinperä han alcanzado 500 o más sílabas por minuto y se ubicaron en los primeros puestos en los concursos de velocidad de Intersteno. "Yo mismo [dice Niklas Varisto] gané el concurso multilingüe con 11 idiomas en 1998 y en 2003. Desde la década de 1960 ha habido competidores finlandeses en todos los congresos de Intersteno, excepto en Viena 2005. Y de los países nórdicos Finlandia ha sido el país más fuerte en las competiciones.